(Sólo para locos)

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.

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jeudi 22 novembre 2012

por supuesto que son puntos Diferentes

a decir verdad, creo que Nunca había encontrado algo tan Triste.
ni siquiera puedo decir que seas alguien. al menos, no para mí.
ya no.
(incluso me da miedo reconocer que nunca lo hayas llegado a ser del todo. tengo que averiguarlo, por cierto.)

lo mejor es que me siento (por fin) en El Otro Extremo.
en otra ecuación de la Vida.

jamás has entendido Nada. y no me irrita el que me hayas visto irritante. más bien, me eriza.
así que Gracias.
no sabes hasta qué punto me alegro de que no me conozcas. porque te aseguro que no lo haces.
ni lo más mínimo.

a mi me ya me da igual a qué te dediques cuando nadie te ve. la cuestión es que deberías buscar el porqué dentro de ti. (si es que tienes algo dentro, claro.)

¿para qué? ¿para aprender de mi persona?
tú no quieres aprender porque crees no necesitarlo.

te diré algo,
es peor ser triste que irritante. porque lo triste ni siquiera es capaz de marcar un punto y aparte.
puedes quedarte con tu detestable orden. 
yo No lo quiero.

como ya puedes predecir, seguirás perdiéndote cada vez que me observes o creas que me estás observando.

irá(s) a peor.

joder. ahora sí que lo sé.
más quisieras haber sido algo real.
porque eso significaría que no podría ser tan libre como en este instante.
pero para ti y para tu desconcierto te diré que creo que no. es más, creo que se trataba de un invento perceptivo.

He despertado.

y aquí sigues.
eso es lo peor de todo.
pero no para mí.

Tú también deberías despertar.

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