(Sólo para locos)

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.

find me here

lundi 26 novembre 2012

La Luna es el astro de La Locura

02.07 am

constante es la lunática gota nocturna.

sentirme muerta o estarlo. 
¿cuál es la diferencia?

veo el espacio marchitándose junto a sus  mentes viajeras. todas, ausentes, aparecen y desaparecen sin que nadie sea espectador de lo que está aconteciendo.
parece ser que a nadie le preocupa.
sí, es posible que yo sea la única demente que se fija en ello.

necesito escapar de aquí. 
no puedo más. 
ni el frío es el frío ya.
es El Frío.

trato La Perciptibilidad. hablo de su toxicidad y de cómo me extingo junto a ella.

probablemente me esté volviendo loca. o tal vez siempre lo haya estado. 
lo preocupante es que no quiero no estarlo. sea como sea, eso significaría desprenderme del desorden.
y ni siquiera sé cómo se hace eso.

concienciarse de la pura individualidad te lleva frente a la misma Luna. justo delante de su luminosidad y su caótica silueta. te presentas ante el astro de La Locura y pese a que intentas mantenerte ordenada, acabas por descomponer la totalidad de tus formas. te desnudas. te rompes, y al final, ¿qué queda si no es un mero rastro de lo que eras?

o de lo que creías que eras.

pero creer es creer. y en esta vida hay que saber.
(confieso que esto es algo que quería decir(te) hace tiempo. 
y a día de hoy, lamento no haber(te) sido suficiente.)

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire