Intentaste huir pero demasiadas sensaciones recorrían tu espalda. Todo aquello circulando en ordenadas carreteras dibujadas, esas que llenaban tu mente de eternas pesadillas. Invadida por un sueño de tu propio subconsciente (que no “no-consciente”). Un sueño de delicadeza extrema.
Extrema fragilidad.
Continuaste. Y ahora ya consigues rasgarte, tu espalda, tu pecho. Tú. Tú formas parte del principio del final de esta historia escrita a pie de página. Con tinta negra. De tinta invisible para el resto de mortales. (No del resto en realidad, si no de ese resto)
Se repite. De nuevo se repiten las gotas cayendo y tu visión fotográfica del mundo.
Y tú dirías que es un momento electrizante. Pero las descargas son peligrosas. Estás ardiendo. (sweet fire)
Demasiado tarde. Ya has perdido tus brazos, y has echado a volar. Sin volver atrás. Nunca atrás.
1 commentaire:
"Y tú dirías que es un momento electrizante. Pero las descargas son peligrosas. Estás ardiendo. (sweet fire)"
Esta frase me ha encantado... y el final es genial también, como la foto. Vi este verano la peli, y la verdad es que es impactante... tiene unas escenas perturbadoras y te llena de angustia. La relación de ella con el mundo, con su madre, me recordó mucho a "La pianista" de Michael Haneke, no sé si la has visto, pero es una gran película. Isabelle Huppert se sale.
un besito!
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