(Sólo para locos)

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.

find me here

jeudi 14 août 2014

Plein soleil

Rojo, verde. Pleno azul del cielo.
ALAIN DELON.
El eterno Tom Ripley, ladrón y falsificador de vidas. Talento dentro de la ficción y fuera de ella, también.
El falsificador falsificado años más tarde por una versión más pobre con Damon, Law y Paltrow.

56 min, 300 km.

Roma no es divertida cuando no se conoce a nadie.

Tom. Siempre Tom.
 (y sus ideas)


- ¿Qué hace en la vida a parte de esto?
- Nada ¿Y usted?
- Nada, pero tengo dinero.

¿De qué sirve tener dinero si puedes gastarte el de los demás?

Soy pobre, pero no ciego.
Un ciego no arriesga nada.


Ballet, Fra Angelico y una guitarra tocada por un ángel: Marge.

Mocasines, chaqueta a rayas. Corbata nueva y un beso en el espejo. (¿somersault?)
El amor de Marge ciega.



1500 dólares. Taormina.
Camiseta, obviamente de rayas: rojas, blancas. Siempre rojo - blanco - azul, Francia navegante.

A LOS 15 AÑOS, te habría seguido hasta el infierno.
Demasiado inteligente para ser pobre. ¿?
El eterno clasismo repugnante.

"Cuando uno quiere ser distinguido, lo que es ya una intención vulgar, no utiliza el cuchillo para cortar el pescado."

160 sur-sureste

Una primera impresión del exilio.

PLENO SOL, insolación. Desconcierto.

Entiendo que ama a un Philippe que no existe.


Besos bajo el sol. Rayas, blanco rojo blanco rojo, otra vez. Celos.
El verde en los ojos de Marie Laforêt.
Gritos.

¿Mongibello?

Asesino.
El viento rugiendo atraviesa las olas. Estas chocan contra la superficie de madera y dejan un olor putrefacto, un olor propio de la muerte. Inevitable. Rápida huida, el timón se resiste. El mar no da segundas oportunidades, hay que ser más rápido que él. 
Tres mordiscos al melocotón, camisa nueva y una (también) nueva farsa.


MARGE.



Albergo Miramare.
Hotel Excelsior.

"Ma chère Marge..."



Peces muertos. Miles de peces muertos, como Philippe.

Via Saboya, nº 90.

"Chère Marge
Autant nous quitter...."
Marge está aquí, en Roma. Hotel Minerva.


Asesino.
El buda turquesa, verduras por el suelo. Muerte.
Sudor sin lágrimas. Juegos tras la ventana, cansancio. 
Humeante pollo asado, manos sucias. Chaqueta azul, zapatos blancos. 
Ladrón.

10 millones de liras.

El profundo mar dibujado en los ojos de Tom.
86-27-17

Frío y pálido cádaver. Reconomiento.
"No somos nada, nada, NADA."

Spaguetti para todos y dos botellas de Ruffino.

Mongibello.
Sra. Herbert Greenleaf.

MARGE.
Mi amiga, mi amor.



- Philippe no te quería.
- ¡No es verdad! Su testamento demuestra lo contrario.
- Pero...solo es un testamento.

MARGE.
Toca. Toca para mi.



No existe el crimen perfecto, ni siquiera para Ripley.

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire