(Sólo para locos)

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.

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lundi 9 juin 2014

demasiado sensible y demasiado inteligente (Vol. I)

Zelda Zonk.

La mariposa y el fantasma tal vez indiquen la misma cosa.
Ella era una clave para quien quiera comprenderla.

Desesperación e ironía: ¿cuál es la diferencia?

El vuelo circular de las ideas. Seelentierchen (pequeñas almas animadas)

¿Locura, como algunos podrían pensar, o extrema lucidez?

Soñar con esa Marilyn que se soñaba mariposa.

El antiguo filósofo chino Chuang Tzu soñó que era una mariposa y no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser hombre.

Supongo que mi amor por así llamarlo era más bien esa maravillosa palpitación de sentirse deseada, amada y mimada por alguna atracción sexual.

Es difícil no intentarlo, no tratar de racionalizar y proteger los sentimientos pero al final lo único que se consigue es hacer más difícil la aceptación de la verdad

¿Locura, como algunos podrían pensar, o extrema lucidez?

también el hecho de ser yo tan tontamente fiel y de no tener la posibilidad de hacerle daño de algún modo infantil era un golpe a mi ego aun tan inestable - ahora me gustaría que fuera posible un tercer acto - el varón que no se lo espera y la mujer vengadora, pero ahora lo que hago es engañarme porque si tuviera un último acto retrararía una heroína sufriendo valerosamente en su intento de ponerlo todo de lado apelando a la protección de algún otro hombre desconocido.

Supongo que soy emotiva donde no debería serlo - pero si las cosas no fueran así seguramente me aburriría.

Supongo que mi amor por asi llamarlo era más bien esa maravillosa palpitación de sentirse deseada, amada y mimada por alguna atracción sexual.

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