(Sólo para locos)

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.

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lundi 21 avril 2014

Mon père (vol. XIV)

De momento, el último artista que nombraré y que ha influenciado a mi padre es Dalí. Encontré en sus dibujos desde que nací un mapa de mis sueños y gracias a las enseñanzas paternas he sabido entender más de uno, y de dos. Aquí os dejo algunas de sus obras, favoritas de ambos y para vuestro disfrute también os copiaré la información que recientemente encontré sobre sus símbolos y que apoyaban todo lo que mi padre me había enseñado durante años.


A
Alpargatas. Dalí las utiliza como símbolo patriótico y autóctono de su tierra, pues formaban parte del vestuario oficial para bailar la sardana.
Árbol. Representación de las actividades de voyeur desarrolladas por Dalí ante su miedo a la impotencia. Emplea para ello un árbol alto por su cualidad de observatorio, como el ciprés.
Arpa. Representa melancolía y nostalgia, aunque también se asocia a la muerte y, dependiendo del contexto, puede tener connotaciones fálicas.
B
Burro. La imagen de un burro putrefacto indica una crítica a la tradición del romanticismo catalán. La actitud del burro evoca el deseo sexual.
C
Cajones. En la obra de Dalí, las personas con cajones son casi tan conocidas del público como sus relojes blandos. Especialmente su Venus de Milo con cajones de 1936 y El escritorio antropomórfico de 1936. Dalí quería presentar en imágenes las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud, quien descubrió que el cuerpo humano puramente platónico en la época de los griegos, está hoy lleno de cajones secretos que sólo el psicoanálisis puede abrir.
Calaveras. Imagen terrorífica de la muerte. Es un símbolo de la muerte y de la fugacidad de la vida en la tierra. En ocasiones encontramos calaveras distorsionadas que Dalí emplea, entre otras cosas, debido al impacto visual que le causó el que su padre les educara sobre la sexualidad mediante libros de medicina que mostraban imágenes de enfermedades de transmisión sexual.
Cerezas. Esta fruta, en la dualidad del racimo, expresa la inocencia y la culpabilidad sexual de los primeros recuerdos infantiles. El momento del nacimiento y consiguiente expulsión del paraíso, ubicado en el vientre materno, se designa mediante la caída al vacío.
Ciprés. Símbolo de la muerte por su ubicación en los cementerios. Su rectitud y altitud simboliza la unión entre lo terrestre y lo divino. Dalí también lo asocia con el recuerdo de su tierra natal, el Empordà, donde hay muchos cipreses.
Columnas, ruinas. Representan el paso del tiempo y de antiguas generaciones perdidas. Dalí recuerda las ruinas de Ampurias y la arquitectura orgánica de Gaudí.
D
Dientes. Según Freud se trata de un símbolo sexual.
E
Erizo de mar. Era la comida preferida de Dalí, un marisco con el que se identifica pues, al igual que el animal se protege gracias a su esqueleto exterior, el artista se protege también mediante las distintas capas de su personalidad.
Escaleras. Dalí utiliza este objeto como símbolo del acto sexual. Aumenta y exagera el tamaño de las escaleras sugiriendo que se necesita de mucho esfuerzo para subirlas, transmitiendo así un mensaje de ansiedad sexual e impotencia.
Espirales. Esta forma simboliza la proporción y perfección de ésta como obra divina. Dalí establece mediante este elemento una relación con el arte del renacimiento, ya que la proporción y la armonía eran temas de gran prioridad.
Excrementos. Se trata de un elemento de terror.
H
Hormigas. Estos insectos transmiten represión y provocan repulsión al espectador y son uno de los elementos más presentes en la obra de Dalí.
Huevos. Símbolo relacionado con la matriz y que implica un retorno hacia ésta como lugar paradisíaco. Por su forma y dependiendo del contexto hacen referencia también a los ojos. Representan también la incapacidad de fecundación, o del orgasmo onanista abortado de fines reproductivos, como sucede en los Huevos al plato sin plato.
I
Instrumento musical. Cuando aparecen derretidos simbolizan que las bellas artes occidentales son destruidas e inútiles ante la guerra.
J
Jarro. Utilizado a la manera freudiana, representa el útero o la mujer como recipiente. La rotura del jarrón equivale a la pérdida de la virginidad.
Jirafas quemadas. Representan lo ilógico e irracional.
Judías. Dalí las asocia con actos caníbales. Aparecen en los cuadros cuando hay una situación explícita de violencia, destrucción y canibalismo. Dalí ve a la judía como una legumbre insípida, pastosa y melancólica.
L
Langosta. Este marisco constituyó una de las obsesiones de Dalí a lo largo de su vida. En sus memorias afirma “la historia de este terror continúa siendo para mí uno de los grandes enigmas de mi vida”. “¡Langosta-insecto repugnante” Horror, pesadilla, verdugo y locura alucinante de la vida de Salvador Dalí”. En su obra, la langosta – posada en los labios del masturbador – refleja el miedo da Dalí ante diversas situaciones, sobre todo sexuales.
León. La cabeza de un león se equipara a varios significados centrados en deseos salvajes y terroríficos, donde sus fauces abiertas simbolizan el sexo de la mujer con el consiguiente miedo a ser devorado. Con un pie encima de la bola simboliza las leyes y, por tanto, al padre, también representado en la metonimia de la parte por el todo vista en el tintero de la notaría donde trabajaba. Dalí lo relaciona con el terror a causa de la imagen que tenía de este animal sobre su cama y que le aterrorizaba día y noche.
Llave. Imagen que sugiere el acceso a la mente. Puede ser también un símbolo fálico y una referencia al sexo masculino. Para Freud, la mujer se simboliza como si fueran habitaciones que se pueden abrir o cerrar con una llave
M
Máquina de coser. Elemento recurrente en el vocabulario daliniano de madurez, es metáfora del acto sexual en el movimiento de la aguja.
Mariposas. Símbolo de la metamorfosis que hace referencia al cambio y la transformación.
Mesa. La visión de una mesa en el transcurso de un sueño, es representación del lecho que, con la aparición de ambos elementos (la mesa y un pájaro o un avión que representan la capacidad o acción de volar), es una referencia al matrimonio.
Moscas. Representan el miedo. Con sus múltiples ojos ven el mundo de diferente manera, igual que Dalí.
Muerte. Dalí siempre la consideró como algo bello, en contraposición con lo erótico que le parecía algo feo.
Mujer de blanco con aro. Representa a la prima de Dalí, Carolineta, que murió cuando él era joven y sus fantasmas aparecen en varios de sus lienzos.
Muleta. Representa el horror del artista a su impotencia sexual, a la muerte y también representa el instrumento utilizado por gente elitista y aristócrata.
N
Niña con cuerda. Símbolo de la infancia y la inocencia.
O
Ojos. Símbolo de la percepción que hace referencia a la figura del espectador-observador. Se asocia también al ojo con la castración mediante el mito de Edipo, según el cual este personaje, tras darse cuenta de la tragedia que acaba de protagonizar (mata a su padre y se casa con su madre), decide sacarse los ojos.
P
Pan. Símbolo de la vida, el pan como alimento básico. Se puede leer también en clave fálica y eucarística.
Pez. Referencia a los genitales femeninos y al pene masculino. Connotación totalmente sexual.
Perro. Animal que representa la fidelidad, compañero del hombre. Es una figura que adopta distintos significados en las distintas etapas de la obra daliniana.
Piano. Instrumento musical relacionado con la infancia de Dalí: su estancia con la familia Pitxot y el piano de cola sobre el que su padre exhibía abiertos los libros de medicina mostrando enfermedades venéreas. La tapa del piano que aparece como una gran sombra en los cuadros del artista transmite el temor que provoca la posiblidad de que la tapa caiga sobre los espectadores.
R
Reloj derretido. Uno de los símbolos, si no el más, conocidos de la obra de Dalí. Estos relojes blandos representan el paso del tiempo y su irrelevancia como oposición al reloj rígido y al hecho de estar pendiente de un horario. Dalí pretende transmitir la idea de que el tiempo y el espacio son relativos dependiendo del espectador.
Rosas. Símbolo de la belleza y la sexualidad femenina.
Rocas, piedras. Recuerdo del paisaje natal de Dalí.
S
Saltamontes. Animales por los que siempre sintió una fobia patológica debido a un trauma infantil: adoraba a los saltamontes de pequeño hasta que un día cogió una babosa y le pareció que su cara era la de un saltamontes. Esta repulsión llevó a que incluso sus compañeros del colegio le escondieran saltamontes en sus libros y su mesa. Asimismo, este animal representa el canibalismo y amenaza sexual cuando se encuentra en la boca de un personaje. Es también un símbolo de su padre, a quien no quería
T
Teclado. Esta parte del piano experimenta la metamorfosis de convertirse en los dientes de las calaveras de los cuadros del artista. El teclado es el enlace entre el piano y los libros de medicina sobre enfermedades venéreas que el padre del artista colocaba sobre el mismo.
Tinteros. Representan, los acuerdos que el padre del artista alcanzaba en su trabajo como notario y se relaciona también con lo erótico y sexual.
V
Vela. Una vela débil pronta a derretirse, representa el miedo a afrontar el coito debido a su creencia de estar incapacitado para satisfacer a la mujer.
Z
Zapatos. Su afición fetichista por este elemento se remonta a la adolescencia de Dalí. En su opinión el zapato es “el objeto más cargado de virtudes realistas, en oposición a los objetos musicales, que intenté siempre representar como abollados, aplastados, blandos; un buen ejemplo son mis violoncelos de carne podrida”.

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