(Sólo para locos)

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.

find me here

samedi 8 décembre 2012

crash

"Cuando me conociste,

espera. 
No. 
la historia no comienza así. (¿qué historia? ¿la de la Locura y la Lectura?)

voy a volver a empezar.

"Cuando No me conociste (porque no quisiste, ni intentaste, ni pudiste hacerlo), yo era otra persona."

he revisado junto a La Lluvia cómo y cuánto he cambiado desde entonces. y lo he hecho con la mayor exactitud que te puedas llegar a imaginar. (¿podrás? tal vez ya sí) 

qué preocupante es el modo que tengo de cubrirme con Los Recuerdos.

en realidad, no te reprocho nada.
(debo ser idiota.)
pero es que es difícil. ya lo sé.
yo misma soy difícil.
para bien y para mal.

en fin, con respecto a aquellos días que se extienden ante mi cómo épocas muertas, ni siquiera yo me reconozco. 
ni tan sólo un poco.

es como si mi vida hubiese estado contenida en una maleta viajando sin rumbo todos estos años y de repente el accidente de tráfico me hubiese hecho colapsar a mi y a mis pertenencias. 

el Equipaje Vivo de la Memoria se ha derramado por la asfaltada vía.

y aún estando herida después del Impacto, prefiero caminar y recorrer La Carretera que mantenerme quieta contemplando como ella me recorre a mi.

¿qué prefieres tú?

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire