(Sólo para locos)

Es algo hermoso esto de la autosatisfacción, la falta de preocupaciones, estos días llevaderos, a ras de tierra, en los que no se atreven a gritar ni el dolor ni el placer, donde todo no hace sino susurrar y andar de puntillas. Ahora bien, conmigo se da el caso, por desgracia, de que yo no soporto con facilidad precisamente esta semisatisfacción, que al poco tiempo me resulta intolerablemente odiosa y repugnante, y tengo que refugiarme desesperado en otras temperaturas, a ser posible por la senda de los placeres y también por necesidad por el camino de los dolores. Cuando he estado una temporada sin placer y sin dolor y he respirado la tibia e insípida soportabilidad de los llamados días buenos, entonces se llena mi alma infantil de un sentimiento tan doloroso y de miseria, que al dormecino dios de la semisatisfacción le tiraría a la cara satisfecha la mohosa lira de la gratitud, y más me gusta sentir dentro de mí arder un dolor verdadero y endemoniado que esta confortable temperatura de estufa. Entonces se inflama en mi interior un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de esta vida degradada, superficial, esterilizada y sujeta a normas, un deseo frenético de hacer polvo alguna cosa, por ejemplo, unos grandes almacenes o una catedral, o a mí mismo, de cometer temerarias idioteces, de arrancar la peluca a un par de ídolos generalmente respetados, de equipar a un par de muchachos rebeldes con el soñado billete para Hamburgo, de seducir a una jovencita o retorcer el pescuezo a varios representantes del orden social burgués. Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente.

find me here

samedi 3 septembre 2011

Chaos

El caos es donde me defiendo. Donde sé como funcionan las cosas. Donde sé que no funcionan las cosas y que nunca lo harán. Yo soy caótica, soy desorden, traslación, cambios de tiempo y espacio. Lugares y recuerdos, algunos inventados por mi propio subconsciente que huye de si mismo por miedo a ser atrapado por la oscuridad que se cierne sobre nosotros.

Da igual.


No sé vivir en otro lugar, soy contradictoria y me gusta serlo. Me gustar odiar y amar el frio. Este desorden compone cada uno de los rincones de mi cuerpo y de mi alma. He comprendido algo, sé que nunca entenderé esto.

1 commentaire:

Anonyme a dit…

Me encanta el texto, y me gusta mucho esa fotografía de Anna en Le petit Soldat... has visto la peli? Es muy triste, pero muy bonita, las imágenes cuando él va en el coche por los puentes, me encantan.

un besito!

Enregistrer un commentaire